Durante los meses de febrero, marzo y abril se han realizado en diversos centros de Fuenlabrada talleres para conocer las barreras físicas, económicas, socioculturales y políticas para el acceso a producto fresco y local del Parque Agrario. Estos talleres se realizan en el marco del proyecto de investigación titulado “Entre el Suelo Social y el Techo Ecológico” de la Universidad Autónoma de Madrid, en colaboración con la Concejalía de Sostenibilidad, Urbanismo, Movilidad y Participación Ciudadana, de Feminismo, Diversidad y Seguridad Ciudadana, así como de Bienestar Social, Sanidad y Consumo y Mascotas, y la Mesa por la convivencia de Fuenlabrada.
Fuenlabrada es una ciudad que hace una gran apuesta por promover desde distintas dimensiones el alimento fresco y local. Desde 2012, El Parque Agrario de Fuenlabrada trabaja por apoyar la agricultura fuenlabreña y distribuirla a un ámbito local a través de diversas estrategias y puntos de venta en la ciudad. Dentro de este circuito localizado, los talleres realizados tratan de poner el énfasis en el consumidor ¿es fácil para los fuenlabreños acceder a este producto fresco? ¿Cuáles son las principales limitaciones para que no llegue a todas las personas?
Los primeros encuentros realizados han ido dirigidos a conocer la opinión de las mujeres fuenlabreñas. Para ello, se han realizado tres talleres en distintos centros: el Centro Cívico Municipal Vivero- Hospital, el Centro para la Igualdad 8 de Marzo y el Centro de Día municipal para Mayores Ramón Rubial. Durante estas sesiones, se realizaron dinámicas para conocer su opinión sobre la alimentación: ¿es alimentarse fresco hoy en día un privilegio o un derecho?
En la misma línea, gracias a su participación activa se pudo conocer de cerca su realidad más cotidiana, así como la de su entorno con los circuitos cortos de alimento fresco: ¿Cuáles son las vulnerabilidades estructurales que limitan este acceso para las mujeres fuenlabreñas? ¿Qué principales barreras creen que existen para que se convierta en un derecho social? ¿Cómo se podrían abordar mejor los momentos de crisis de suministro como la pandemia COVID-19?
La puesta en común de los problemas reales dio también lugar a pensar cómo superar estas barreras colectivamente. Durante el final del encuentro, las participantes pudieron co-crear soluciones concretas a estos problemas a partir de una visión compartida. En este trabajo de ensamblaje, presentaron un mapa a las compañeras con los resultados de cómo imaginarían a Fuenlabrada en 10 años si todos estos problemas se atajaran. ¿Más producción agrícola local? ¿Más relevo generacional? ¿Más recetas de la tierra?
Durante las próximas semanas continuarán realizándose nuevos encuentros con diversos grupos ciudadanos con el fin de co-crear mejoras para el disfrute del alimento fresco de Fuenlabrada. Todo ello bajo una fuerte convicción por parte del proyecto y las personas organizadoras de que poner soluciones a la realidad cotidiana es fundamental para el diseño de políticas públicas alimentarias que funcionen.









